Encontrarnos pulgas o garrapatas en nuestro animal nos produce una sensación desagradable, pero por encima del efecto visual, las pulgas y garrapatas SON PARÁSITOS que se ALIMENTAN DE LA SANGRE de nuestras mascotas y producen una ACCIÓN TRAUMÁTICA sobre su piel; las pulgas son responsables de una de las patologías de la piel más común en los perros (DAAP o dermatitis por picadura de pulgas); y tanto pulgas como garrapatas actúan como VECTORES DE TRANSMISIÓN de un importante número de enfermedades infecciosas y parasitarias muy graves, a menudo con diagnósticos difíciles y tardíos y tratamientos complicados por el delicado estado de salud de los animales cuando se inician dichos tratamientos; y además no hay que olvidar que varias de estas enfermedades son transmisibles al hombre.

 

Por todos estos motivos, tanto los profesionales del ejercicio veterinario como los propietarios de mascotas debemos dar la importancia que merece a la prevención, control y lucha contra estos ectoparásitos.

 

Hasta hace apenas dos años sólo disponíamos de collares y de tratamientos tópicos (sprays, baños, fórmulas spot-on) para la prevención de pulgas y garrapatas; pero en el 2014 y 2015 respectivamente se comenzaron a comercializar en España dos tratamientos orales: Fluralaner (Bravecto) y Afoxolaner (Nexgard), el primero con una eficacia de duración de 3 meses post-tratamiento y el segundo con una eficacia de 1 mes.

 

En un principio, a pesar de que la idea de un tratamiento oral nos pareció muy atractiva y de que teníamos información sobre los buenos resultados de ambos productos en Estados Unidos, estábamos expectantes y cautelosos porque queríamos comprobar sus prometidos efectos, pero después de corroborar los buenos resultados durante dos temporadas, estamos convencidos y en disposición de recomendar su uso.

 

Ambos tratamientos son dos buenas opciones a elegir, con numerosas ventajas con respecto a los tratamientos tradicionales:

  • Facilidad y comodidad. Estos tratamientos hacen realidad la tan pronunciada frase “si hubiera una pastilla para …” .
  • En ambos casos las pastillas son masticables y tienen buen sabor, por lo que el animal no opone resistencia a la hora de tomarlas.
  • Eficacia comprobada en la eliminación y control de parásitos externos: tienen acción curativa y preventiva.
  • Las pulgas mueren rápidamente, antes de que puedan poner huevos: a las 8 horas de administración gran parte de las pulgas están muertas, y a las 24 horas el principio activo alcanza el 100% de la eficacia.
  • Efecto acaricida de hasta el 100%.
  • Se puede bañar al animal tanto los días previos como posteriores al tratamiento.
  • Se puede administrar el tratamiento aunque su animal este tomando otra medicación (pero si lo prefiere, consúltenos para mayor tranquilidad).
  • Son seguros para cachorros a partir de las 8 semanas de edad y 2 kg de peso.
  • Seguros para perras durante los periodos lactación y la gestación.
  • Inocuos para la familia y otras mascotas del hogar, ya que al ser un tratamiento oral no permanece en la piel.

 

¿Existe algún “pero…”? Por desgracia si. Ninguno de estos dos medicamentos son eficaces (o al menos no existen estudios) sobre el mosquito que transmite la Leismaniosis canina. Recordemos que cada vez se diagnostican más casos de esta enfermedad y además es una zoonosis (enfermedad que puede transmitirse de animales a seres humanos).

Por ello no hay que olvidar reforzar los tratamientos con productos que sean realmente eficaces contra ese mosquito y muy especialmente en los meses de verano.

En resumen; muy buena opción para tratamientos de pulgas y garrapatas, pero no olvidemos proteger con algo más frente al mosquito transmisor de la Leismania.